Durísimo concejo municipal de Quilpué: Corti enfrenta fuertes críticas y rechazo a modificación presupuestaria.


Una tensa sesión del Concejo Municipal de Quilpué se vivió este martes, luego de que seis de los ocho concejales rechazaran las modificaciones presupuestarias N° 19 y 21, destinadas a financiar gastos de personal a honorarios y contrata.
El principal cuestionamiento apunta a la planificación de las contrataciones municipales y al eventual incumplimiento de los límites legales para el personal a contrata. Según lo expuesto durante la sesión, la cantidad de contrataciones habría superado en un 10% el límite permitido es decir de un 40% que es lo que exige la ley, el porcentaje subió a un 44%, situación que obligaría a realizar ajustes presupuestarios para cubrir estos gastos. Los ediles también cuestionaron que el Concejo deba pronunciarse sobre recursos para cubrir necesidades que, a su juicio, debieron ser previstas con anticipación.
Las intervenciones estuvieron marcadas por duras críticas a la administración municipal y al rol del control interno. “Esto partió pésimo, alcaldesa”, manifestó el concejal Renzo Aranda, quien advirtió sobre las posibles dificultades para pagar las remuneraciones de funcionarios y pidió investigar las responsabilidades. Además, cuestionó la confianza en el área de control municipal.
En la misma línea, la concejala Mónica Neira sostuvo que “las confianzas se han quebrado absolutamente, alcaldesa”, criticando la ejecución del presupuesto y señalando que, pese a la confianza depositada, hoy existen dudas respecto de la información entregada por quienes deben asesorar y controlar la gestión municipal.
Por su parte, el concejal Marco Antonio Aguirre afirmó que la situación “evidencia una grave falta de planificación y control en la administración de los recursos municipales”, y exigió esclarecer qué falló, determinar responsabilidades y adoptar medidas para evitar que el problema se repita.
La concejala Laura González también cuestionó que el control interno no hubiera advertido oportunamente la situación: “El control sí debió representar esta modificación antes de que incluso este concejo lo pasara a discusión en comisión”. En tanto, Paula Castro calificó el escenario como “gravísimo” y planteó llevar al contralor municipal ante la Contraloría.

Los concejales Francisco Villegas, Mónica Neira, Renzo Aranda, Paula Castro, Marco Antonio Aguirre y Laura González votaron en contra de ambas modificaciones. En tanto, Javier Cortés y Paola Toledo se pronunciaron a favor sin realizar intervenciones con mayores argumentos.
Frente a los cuestionamientos, la alcaldesa Carolina Corti defendió su voto favorable, asegurando que las consultas fueron abordadas y que se establecieron medidas correctivas en materias como transparencia, registro de personal y remuneraciones. También sostuvo que las proyecciones municipales no contemplan un déficit presupuestario al cierre de 2026.
El rechazo deja abierto el debate sobre la planificación del gasto municipal, las eventuales responsabilidades administrativas y el financiamiento de las remuneraciones del personal involucrado.



