

La solicitud fue entregada durante la visita del secretario de Estado a Belloto Sur. Los concejales buscan que se evalúe la instalación de una unidad de Carabineros en la Ruta F-50, sector La Retuca, para reforzar la seguridad de toda la ruralidad del Valle de Marga Marga.
Una solicitud que busca dar una respuesta permanente a los problemas de seguridad que afectan a la ruralidad de Quilpué fue entregada al ministro de Seguridad Pública, Martín Arrau, durante su visita a la comuna. Los concejales Renzo Aranda y Marco Antonio Aguirre, presidente de la Comisión de Seguridad del municipio, plantearon al secretario de Estado la necesidad de avanzar en la instalación de un Retén Carretero de Carabineros en la Ruta F-50 Lo Orozco, específicamente en el sector de La Retuca, próximo al acceso F-750.
La iniciativa apunta a beneficiar a un amplio territorio rural de Quilpué, incluyendo sectores como Los Quillayes, Los Perales, La Retuca, Los Molles, Los Coligües, Las Piedras y Colliguay, comunidades que durante los últimos años han manifestado reiteradamente su preocupación por la falta de una presencia policial permanente y por los tiempos de respuesta frente a situaciones delictuales.
El escenario no se limita a una percepción de inseguridad. La ruralidad quilpueína ha sido escenario durante los últimos años de robos y asaltos con extrema violencia, tanto en viviendas habitadas como en inmuebles que se encontraban sin moradores. Algunos de estos episodios han involucrado intimidaciones con armas de fuego, agresiones, personas maniatadas y sustracción de vehículos, generando especial preocupación entre familias y adultos mayores que viven en estos sectores.
Uno de los principales problemas planteados por los representantes de las comunidades es precisamente la distancia que existe respecto de los servicios policiales. De acuerdo con lo expuesto por los concejales, los tiempos de respuesta de Carabineros para acudir a determinados puntos de la zona rural pueden superar los 45 minutos, situación que genera una sensación de vulnerabilidad entre los vecinos. En otros casos, la llegada de los funcionarios se produce cuando el delito ya terminó, limitándose muchas veces a recoger antecedentes y tomar la denuncia.
La propuesta considera como punto estratégico la Ruta F-50 Lo Orozco, debido a la importancia que tiene esta vía para la conectividad de la zona. Se trata de una ruta estructurante que conecta la Provincia de Marga Marga con la Provincia de San Antonio y la Región Metropolitana, además de permitir el acceso a distintos caminos interiores y localidades rurales.
Por esta razón, los concejales sostienen que la instalación de una unidad policial permanente en este sector permitiría no solo responder con mayor rapidez ante emergencias, sino también fortalecer los controles vehiculares, preventivos y de identidad, aumentando la capacidad de fiscalización en una zona que, por sus características geográficas y múltiples vías de conexión, puede ser utilizada como ruta de desplazamiento y escape.
La carta entregada al ministro plantea además la realización de una evaluación técnica del punto propuesto y la coordinación con Carabineros de Chile, el Gobierno Regional, la Delegación Presidencial y la Municipalidad de Quilpué, con el objetivo de determinar la factibilidad, requerimientos y eventuales plazos para concretar la iniciativa.
Una solución permanente y no solo operativos móviles
Uno de los aspectos centrales de la propuesta es que la respuesta no quede limitada a la instalación ocasional de un retén móvil o al aumento temporal de patrullajes.
Si bien estas medidas pueden contribuir a reforzar la seguridad en determinados momentos, desde el municipio advierten que tienen una limitación: cuando los delitos comienzan a desplazarse hacia otros sectores, los recursos policiales también deben trasladarse, dejando nuevamente a la ruralidad de Quilpué con una presencia reducida.
La propuesta de un retén fijo busca precisamente evitar ese escenario, estableciendo una presencia policial permanente y estable en un punto estratégico, independiente de los cambios que pueda experimentar la dinámica delictual en otros sectores.
Para los concejales, contar con una unidad de Carabineros en Lo Orozco permitiría generar además un punto de referencia para las comunidades rurales y mejorar la capacidad de reacción frente a delitos que requieren una intervención policial inmediata.
La solicitud entregada al ministro también recoge una demanda que las comunidades rurales han planteado durante más de una década y que se ha reactivado ante la sucesión de hechos delictuales registrados en los últimos años.
En este contexto, Aranda y Aguirre plantearon que la seguridad de la ruralidad no puede depender exclusivamente de operativos extraordinarios, considerando las distancias, las características geográficas del territorio y la cantidad de sectores que deben ser cubiertos.
La petición apunta, por tanto, a que el Estado pueda entregar una solución de carácter permanente a una zona que cumple además un importante rol de conexión entre distintas provincias y regiones.
Mientras se analiza la factibilidad del proyecto, los concejales solicitaron también un refuerzo extraordinario de patrullajes y controles preventivos en las rutas F-50, F-750 y caminos interiores, como una medida transitoria para mejorar las condiciones de seguridad de los vecinos.
La gestión busca que la solicitud pueda avanzar desde el nivel comunal hacia una evaluación concreta por parte de las autoridades de seguridad, con el objetivo de que la ruralidad de Quilpué cuente con una respuesta policial más cercana, permanente y acorde con las necesidades de sus habitantes.



